jueves, 11 de febrero de 2010

MANIFIESTO EN DEFENSA DE LA PEDIATRÍA COMO ESPECIALIDAD TRONCAL INDEPENDIENTE

“Porque para garantizar la salud infantil 4 no es igual a 2+2”


La Asociación Española de Pediatría (AEP) ha tenido conocimiento de la última versión del documento de trabajo elaborado por el Grupo de Troncalidad (GT), creado dentro de la Comisión de Recursos Humanos del Consejo Interterritorial de Salud de las Comunidades Autónomas (GT), sobre la troncalidad de las Especialidades en Ciencias de la Salud. El citado informe establece, aunque con dudas, que la Pediatría pierda el carácter troncal específico que ha mantenido hasta ahora como disciplina diferenciada para agruparse en el Tronco Médico de formación MIR. Según esta propuesta, los pediatras se formarían perdiendo, al menos, dos años de entrenamiento especializado específico respecto al modelo formativo actual.

Ante esta posibilidad, la Asociación Española de Pediatría (AEP) en la que están integradas las 14 Sociedades Regionales de Pediatría, las dos sociedades de Atención Primaria (AEPap y SEPEAP) y las 22 Sociedades de Especialidades Pediátricas y que representan a un colectivo de más de 9.000 pediatras, con el único propósito de proporcionar nuevos elementos de análisis y reflexión, desea trasladar a la opinión pública las siguientes consideraciones:

  • La pediatría es la disciplina que estudia al niño en su totalidad. Esta es la diferencia fundamental con el resto de las especialidades y respecto a la medicina que estudia al adulto. No es una disciplina que se refiera al estudio de las enfermedades de un sistema orgánico o de una sóla enfermedad. Es la medicina de un ser, cuyas características y reacciones en todos los aspectos son muy distintas a las del adulto. Un niño no es un adulto en miniatura.
  • Cualquier reducción de los cuatro años de entrenamiento específico en Pediatría vigentes actualmente, para compartir, como se propone, un periodo formativo inicial de dos años con otras 20 especialidades médicas del adulto y limitando a otros dos la formación especializada, abocaría a una pérdida de calidad formativa de los especialistas españoles y, en consecuencia, de la calidad asistencial de niños y adolescentes.
  • El objetivo final de la formación específica de cuatro años vía MIR es preparar pediatras generales competentes para una buena atención del niño y adolescente. La pediatría es una especialidad vertical, que aborda de forma total y completa (desde la concepción hasta el final del periodo de crecimiento, desarrollo y maduración) una edad evolutiva de la vida, la de un ser en permanente cambio y en interdependencia con el medio donde se desarrolla (familiar, escolar y social). Tiene peculiaridades muy significativas (biológicas, médicas y sociales) que la distinguen de las especialidades médicas “transversales” y que obligan a una formación diferenciada y específica.
  • La pediatría debe mantener su personalidad y diferenciación, establecida desde los inicios del sistema MIR de formación especializada. Sus peculiaridades van ligadas a las propias del sujeto de su atención, el niño y el adolescente que, por sus características antropológicas, biológicas, anatómicas, psicológicas y sociales, reactivas, adaptativas y asistenciales, requieren procedimientos especiales preventivos, de diagnóstico, terapéuticos, de rehabilitación y de reinserción familiar, escolar y social.
  • Eliminar la actual formación troncal en esta especialidad significa un freno discriminatorio tanto para la medicina a la que tiene derecho el niño y el adolescente, como para la investigación y el progreso asistencial.
  • La Comisión Nacional de Pediatría y sus Áreas Específicas, integrada por pediatras expertos en la formación de postgrado, ha propuesto y defendido por unanimidad el carácter troncal de la Pediatría y ha rechazado compartirlo con las especialidades transversales. Este criterio fue aprobado por el Pleno del Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud.
  • El modelo español es análogo, en sus fundamentos, características y contenidos, a los sistemas formativos de especialización pediátrica en los países más avanzados de Europa, Estados Unidos y de Latinoamérica. Este modelo cuenta con amplio reconocimiento por su calidad, estructura y desarrollo. Perdería una buena parte de su crédito con la integración en el “tronco médico”.

Por todo lo expuesto, consideramos que no procede incluir a la Pediatría y sus Áreas Específicas en un tronco médico común junto con más de veinte especialidades médicas, ya que ello acarrearía graves consecuencias fácilmente previsibles, no sólo para los niños y adolescentes españoles sino también para los pediatras y la sociedad en general.

DEFENDEMOS que se debe considerar a la Pediatría y sus Áreas Específicas como una ESPECIALIDAD TRONCAL POR SÍ MISMA.

“En Pediatría 4 no es igual a 2+2”

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